Las imprudencias se pagan... caras... muy caras
Pues si lo que rezaba el anuncio de la DGT se cumple a la perfección conmigo, y todo por culpa de mi absurda manía de convertir todo en una competición con apuestas de por medio, eso unido a mi sentido del honor, extraño en los tiempos que corren, que no me permite echarme atrás en nada en lo que halla empeñado mi palabra, hacen de mi un perdedor nato.
¿Y esto a que viene?, pues viene a que aposté con un amigo a que nunca sacaría un 10 en un examen de universidad, ¿qué aposté?, pues 500€ o una penitencia, pues bien como podréis imaginar sacó el dichoso 10, y me ha tocado cumplir la penitencia, porque los 500€ eran, para mi economía, demasiados euros. La penitencia en cuestión consistía en realizar un test acerca de los hábitos sexuales (los míos claro), y enviárselos a todos mis contactos de la mensajería instantánea, para cerciorarse de que así lo hacia, mi amigo me pidió la contraseña de la cuenta y él decidió a quien enviaba el mail. Ya suponéis que lo envió a todos y todas, así pues soy la comidilla de mis contactos, tanto femeninos como masculinos.
En fin, voy a intentar no pensar en lo que deben de estar imaginando de mi algunas personas.

0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home