lunes, octubre 31, 2005

Annus horribilis

Si la reina de Inglaterra califico así un año nefasto en su familia, yo no me quedo corto, después de las experiencias vividas este año que pasa, (aun no ha acabado), nada mejor que tener un accidente con mi coche y ¿Contra qué?, pues nada mas y nada menos que contra un autobús, y en este caso culpa mía, por no estar atento me comí su tubo de escape con toda mi parte delantera izquierda, quedándome sin faro e intermitente, terminando de destrozar la aleta izquierda y de paso hundiendo el capo, al menos puedo decir que el autobús no sufrió daños de consideración lo cual hizo que el conductor se apiadara de mi y no quisiera hacer papeles lo que me hubiera conllevado un aumento en la prima del seguro.

Eso fue el Sábado y hoy Lunes he conocido las consecuencias en forma de presupuesto, supera a la mas que notable cantidad de 800 €, menos mal que conseguiré rebajar la cifra a no menos de 700 €, comprando las piezas en un desguace, claro. Esta reparación supondrá gastar mas de lo que me darían por el coche en un plan prever, pero tampoco tengo dinero para comprarme uno nuevo así que lo único que me queda es la resignación, el agujero en el bolsillo y una frase que da vueltas en mi cabeza: Fijate mas en lo que estas haciendo, y no por ir mas rapido se llega mas pronto.

Así aprenderé que por muchos años que tenga uno el carné no significa que haga mejor las cosas, si no que esta mas expuesto a sufrir ciertos percances por el exceso de confianza que uno tiene.

sábado, octubre 29, 2005

Las imprudencias se pagan... caras... muy caras

Pues si lo que rezaba el anuncio de la DGT se cumple a la perfección conmigo, y todo por culpa de mi absurda manía de convertir todo en una competición con apuestas de por medio, eso unido a mi sentido del honor, extraño en los tiempos que corren, que no me permite echarme atrás en nada en lo que halla empeñado mi palabra, hacen de mi un perdedor nato.

¿Y esto a que viene?, pues viene a que aposté con un amigo a que nunca sacaría un 10 en un examen de universidad, ¿qué aposté?, pues 500€ o una penitencia, pues bien como podréis imaginar sacó el dichoso 10, y me ha tocado cumplir la penitencia, porque los 500€ eran, para mi economía, demasiados euros. La penitencia en cuestión consistía en realizar un test acerca de los hábitos sexuales (los míos claro), y enviárselos a todos mis contactos de la mensajería instantánea, para cerciorarse de que así lo hacia, mi amigo me pidió la contraseña de la cuenta y él decidió a quien enviaba el mail. Ya suponéis que lo envió a todos y todas, así pues soy la comidilla de mis contactos, tanto femeninos como masculinos.

En fin, voy a intentar no pensar en lo que deben de estar imaginando de mi algunas personas.