Requiéscat in pace, Nacho
Hacia demasiado tiempo que no escribía aquí y es triste que tenga que hacerlo por un suceso tan triste como es perder a un ser querido.
Él era mi amigo, uno de los primeros y de los mejores que hice en Castellón, donde vine a estudiar, me dio su amistad, y aunque hacia tiempo que no nos veíamos, nunca dejamos de ser amigos.
Ya sabia que estaba enfermo nunca me quiso decir de que, aunque mis mas amargas sospechas se confirmaron, era una de esas malditas enfermedades crónicas que de momento solo tienen remedio con los transplantes, no quiero convertir esto en un grito a las autoridades de este país para pedirles que se destinen mas esfuerzos y recursos a la investigación medica, porque seria como gritar enmedio de un desierto.
El era sincero, obstinado, inteligente, autodidacta, inquieto, y a veces irreverente, pero por encima de todo siempre fue mi amigo.
Le echare de menos, pero como le prometí a su hermana el día de su funeral, cuando beba una cerveza o un vaso de kalimocho pensare en el y en silencio brindare porque halla encontrado el descanso que se merecía, aunque se, que el no podrá estarse quieto durante mucho tiempo, porque si algo le gustaba a el era experimentar las sensaciones que la vida podía ofrecerle, se que vivió muchas experiencias, pero se, que otras importantes no las podrá disfrutar.
Llore amargamente tu partida, pues no me dio tiempo de despedirme, prematura fue tu salida de este mundo cínico y grotesco en el que los justos y buenos mueren, mientras los canallas viven disfrutando los placeres de la vida, cuanta injusticia, tu que luchaste por la vida, fuiste derrotado, otros sin embargo que provocaron y/o provocan el dolor y el sufrimiento gozan de cuanto roban.
El recuerdo de las cosas que hicimos y de las que hablamos son las que mantendrán viva tu llama en mi corazón, atrás dejo las pequeñas disputas, los pequeños roces, que entre amigos tuvimos, pero tampoco las quiero olvidar porque perdería algo de ti, de como eras.
Tus 21 años no te hacían menos maduro, la muerte te había enseñado los dientes y tenias que aprovechar la vida al máximo, sacarle el jugo a cada momento, aunque este no fuera siempre dulce.
Hasta siempre, Nacho.
